GRACIA Y VERDAD

SESIÓN 1

1. Sentirse quebrantado es parte del ser humano. Ya sea que ese quebranto se presente en forma de problemas de salud mental, problemas en las relaciones o dificultades en ambientes laborales, todos nos preguntamos, de vez en cuando, cómo podemos mejorar.

  • ¿Qué es el quebranto para ti actualmente? 
  • ¿En qué áreas de tu vida te preguntas «¿cómo puedo mejorar?


Si bien hay varias formas en que podemos buscar crecer, Henry señaló tres principios esenciales que no pueden faltar: la verdad de Dios, la gracia de Dios y el tiempo.


2. Para incorporar la verdad de Dios en tu crecimiento necesitas más que recitar las cosas de memoria. Es un proceso de excavar debajo de la superficie y aplicar esa verdad a tu quebranto.

  • ¿De qué maneras confías en la verdad de Dios para tu crecimiento personal?


3. A menudo, comenzamos a identificar nuestro quebranto al notar sus síntomas en lugar de al tratar la causa real.

  • ¿Estás enfocado en los síntomas o en la causa?
  • ¿Cómo sería para ti cavar más profundo para llegar a las raíces de tu quebranto?


4. El segundo principio que remarcó Henry es el de la gracia de Dios, y lo definió de la siguiente manera: «La gracia es un favor inmerecido». En otras palabras, la gracia no es algo que podamos ganar o producir. Al pensar en las áreas en las que te gustaría crecer,

  • ¿qué parte de tu incapacidad para hacerlo se basa en la confianza que tienes en ti mismo?
  • ¿De qué formas prácticas podrías invitar a tu vida a personas de confianza para que te ayuden y alienten?
  • ¿Cómo puedes ser de aliento para alguien más que pueda necesitarlo?


5. Por último, Henry señaló que un crecimiento de cualquier tipo requiere tiempo. El objetivo de caminar con Cristo es llevar fruto, lo que solo sucede con el tiempo.

  • ¿Estás buscando una solución rápida a los problemas a los que te enfrentas?
  • ¿Qué tendría que cambiar para que adoptes una perspectiva de crecimiento a largo plazo?


6. Aplica lo que aprendiste
Selecciona una actividad de la siguiente lista para
comenzar a aplicar las lecciones de esta sesión a tu vida:

  • Enumera: En un papel, escribe dos o tres formas cuantificables en las que te gustaría crecer. Luego, pon el papel en algún lugar donde lo veas todos los días. Cada mañana, cuando te levantes, ora y pídele a Dios que te ayude a experimentar sanidad en esas áreas.
  • Alienta: Según lo que aprendiste en esta sesión, acércate a alguien que sepas que esté luchando y aliéntalo en su camino a la sanidad.
  • Ora: Si te falta paciencia, pídele a Dios que te dé gracia para esperar en sus tiempos a que se produzca la sanidad que deseas.

ESTABLECER VÍNCULOS CON OTROS

SESIÓN 2:

1. Todos fuimos creados con necesidades. Una de esas necesidades es la de relacionarnos. Sin importar cuán efectivos seamos a la hora de cumplir tareas por nuestra cuenta, no podemos satisfacer nuestra necesidad de relacionarnos sin invitar a los demás a nuestras vidas. Generalmente, eso amenaza a nuestra comodidad de manera desafiante, ya que se requiere de nuestra voluntad para ser vulnerables. Pero Dios nos llama a este tipo de conexión, ya que allí comienza la sanidad.

  • Que tan bien estas haciendo en esta area de connectarte a otros?


2. Henry comenzó esta sesión enfatizando la encarnación de Cristo. Cuando se trató de nuestro pecado, Dios no mantuvo la distancia mientras proporcionaba una solución. Él entró a nuestro dolor, asumió un cuerpo y una carne, entabló relaciones reales para reconciliarnos con Dios.

  • ¿Cómo influye esta verdad en tu perspectiva de cómo buscas sanidad? ¿De qué maneras necesitas priorizar la importancia de las relaciones en tu vida?


3. Al igual que nuestros corazones requieren que la sangre fluya hacia adentro y hacia afuera, todos necesitamos, en términos de relaciones, dar tanto como recibir. Una cosa no puede reemplazar a la otra. No hay nivel de trabajo externo que pueda sustituir lo que recibimos al ser vulnerables con los demás.

  • ¿Quiénes son algunas de las personas que conocen tu «verdadero» ser?
  • ¿Cómo añaden a tu vida?


4. Piensa en un momento en el que te hayas sentido desconectado emocionalmente. Puede ser un momento de tu pasado o algo que estás experimentando en este momento.

  • ¿Cómo afectó esa desconexión a tu vida cotidiana?


5. Ahora piensa en un momento en el que te hayas sentido conectado emocionalmente.

  • ¿Cómo se diferencia esa experiencia de la que mencionaste en la pregunta anterior?
  • Piensa una vez más en el momento en el que te sentiste emocionalmente desconectado. ¿Cómo te hubiera gustado que los demás dieran a tu vida para hacerte sentir de otra forma?
  • ¿Cómo debería afectar esa experiencia la forma en la que intentas ser un dador saludable para otro?

 

6. Ya sea que estés buscando sanidad o no, es muy probable que Dios te esté llamando a tener una relación positiva con alguien que lo necesita en su vida.

  • ¿A quién conoces que esté enfrentando una lucha y que podría necesitar aliento?
  • ¿De qué formas prácticas podrías ofrecerles ese aliento durante la semana?


7. Aplica lo que aprendiste

Selecciona una actividad de la siguiente lista para comenzar a aplicar las lecciones de esta sesióna tu vida:

  • Invita: Identifica al menos a un cristiano maduro en tu vida y aparta tiempo para reunirte con él. Mientras conversan, pon en práctica ser vulnerable al compartirle con qué estas luchando, y dale la posibilidad de que te ayude a llevar la carga mientras buscas sanidad.
  • Diario: Dedica 15 minutos a escribir sobre un momento en el que te hayas sentido emocionalmente desconectado y reflexiona sobre cómo te proveyó Dios durante ese tiempo. Agradécele por su provisión.
  • Asiste: Si conoces a alguien que se siente emocionalmente desconectado, acércate a él y pon en práctica dar saludablemente a su vida.